El ayuno: ¿amigo o enemigo de la pérdida de peso?

Definición de ayuno: una relación con el desayuno
El término «fasting» proviene del inglés y significa «ayunar». Se trata de un método que consiste en alternar periodos de ayuno con periodos en los que se puede comer. La palabra «breakfast» (desayuno) es, por cierto, una combinación de «break» (romper) y «fast» (ayuno), lo que indica el final del ayuno nocturno. Así, cada mañana, al tomar el desayuno, se rompe el ayuno de la noche.
Los beneficios del ayuno
El ayuno presenta varias ventajas, no solo para perder peso, sino también para la salud en general. Entre los beneficios más notables se encuentran:
- Reducción de la inflamación: El ayuno intermitente puede ayudar a disminuir la inflamación en el cuerpo, lo que es beneficioso para reducir el riesgo de enfermedades crónicas.
- Mejora de la sensibilidad a la insulina: al limitar los periodos de ingesta de alimentos, el ayuno puede mejorar la regulación de la glucemia y reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
- Aumento de la autofagia: El ayuno estimula un proceso denominado autofagia, en el que las células eliminan los componentes dañados, lo que podría ralentizar el envejecimiento celular.


Ayuno: ¿una dieta de moda que no cambia nada?
Aunque es muy popular, el ayuno no es una solución milagrosa para perder peso. Algunos estudios sugieren que el efecto del ayuno sobre la pérdida de peso podría ser similar al de la restricción calórica tradicional. En otras palabras, lo que importa no es tanto el momento en que se come, sino más bien lo que se come y en qué cantidad. Además, a algunas personas les puede resultar difícil mantener el ayuno a largo plazo, lo que limita su eficacia.
¿Cómo puede ayudar a perder peso?
El ayuno puede ser un aliado en la pérdida de peso por varias razones:
- Reducción de la ingesta calórica: al reducir el tiempo que pasas comiendo, resulta más fácil reducir la ingesta calórica sin tener que contar cada caloría.
- Control del apetito: El ayuno puede ayudar a controlar mejor el hambre y reducir los antojos, especialmente si tiendes a picar por la noche.
- Simplificación de la alimentación: para aquellos que encuentran difícil seguir una dieta estricta, el ayuno ofrece una estructura sencilla: basta con comer solo a determinadas horas.


Conclusión
El ayuno puede ser una herramienta eficaz para algunas personas a la hora de perder peso, debido a sus efectos sobre la regulación del apetito y la simplificación de los hábitos alimenticios. Sin embargo, no es adecuado para todo el mundo y no sustituye a una dieta equilibrada y a la actividad física regular. Al igual que con cualquier dieta, lo esencial es encontrar un método que sea sostenible y se adapte a tus necesidades individuales.
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Mi consejo:
Si tienes mucho apetito pero puedes saltarte fácilmente una comida, como el desayuno cuando no tienes hambre, el ayuno podría ser tu aliado. Al saltarte una comida, creas una especie de «reserva calórica» que te permite disfrutar de comidas más abundantes sin superar tu ingesta calórica diaria. El ayuno también puede ser una estrategia útil de forma puntual, por ejemplo, si tienes prevista una cena copiosa con amigos o en un restaurante. Para mí, el ayuno es una herramienta más para controlar el peso. Tú decides si te conviene. Como con cualquier técnica, es importante saber utilizarla en el momento adecuado: clavar un tornillo con un martillo puede funcionar, pero no siempre es el método más adecuado.

Una nota sobre el autor:
Sam Hernández es coach de nutrición y bienestar. Acompaña a personas que buscan una transformación duradera mediante un enfoque personalizado de los trastornos metabólicos.

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